Barreras para la Excelencia Empresarial (o ¿Porque Tu Estrategia no Funciona?)
Publicado en 08. Jan, 2007 por Luiz de Paiva en Estrategia
Muchas empresas, de todos los tamaños, pueden tener una estrategia inteligente y una visión innovadora, pero parecen nunca llegar a donde quieren. Sus líderes pueden ser genios de los negocios, pero sin una cultura adecuada de ejecución, las ideas se quedan solamente en papel, y las iniciativas son dispersas. Para que una empresa tenga suceso, no necesita solamente de buenos estrategas. Necesitan también de personas que puedan transformar aquella idea en acciones concretas, que sepan motivar y liderar al equipo en dirección a los mismos objetivos, y que logren hacer evaluaciones objetivas de la eficiencia y el realista de la estrategia que están implementando.
Si la estrategia de tu empresa no avanza, evalúa si la causa no está en uno de estos puntos:
1. Estrategia Equivocada: Es la causa más básica y obvia, pero muchas veces es ignorada. La organización que admite que su estrategia no es correcta y hace rápidamente los cambios necesarios tiene mayor oportunidad de revertir la situación negativa. Entretanto esto es más fácil decir que hacer, pues involucra el ego de los estrategas, situaciones políticas y de poder en la empresa.
2. Estrategia Mal Comprendida: La comunicación de la estrategia es tan importante como su definición. La organización debe tener un proceso que garantice que la estrategia fue entendida y que fue traducida en objetivos y metas coherentes. La alta dirección debe encargarse personalmente de garantizar esta comunicación clara. Esto no debe ser delegado.
3. Ejecución Deficiente: La estrategia puede ser perfecta, pero si no es ejecutada correctamente, pasa a ser solamente una buena idea fracasada. La cultura de ejecución en la organización es esencial para obtener los mejores resultados, independiente de la estrategia definida. Debido a esto, se debe dar mucha atención al escoger las personas correctas para las posiciones correctas. Existen funciones que requieren personas prácticas y eficientes, y no estrategias brillantes. Además, los procesos organizacionales deben estar estrictamente alineados con las necesidades de la estrategia.
4. Diferencias Culturales: La estrategia definida puede estar en desacuerdo con la cultura de la organización. Si una empresa tiene, por ejemplo, una cultura excesivamente paternalista con los empleados, la implementación de una estrategia que involucre aumentar fuertemente la presión por resultados (incluyendo demisión de los menos eficientes) puede crear serios problemas internos. La ejecución de una estrategia que no se encaje con la cultura actual debe ser precedida de un proceso de cambio de cultura (que inclusive puede ser parte de la estrategia).
5. Falta de Atención a los Cambios: El ambiente en el cual las empresas están cambia constantemente. En algunos mercados, esto puede ocurrir en pocos meses, con la entrada de nuevos competidores, o la creación de nuevos productos y oportunidades. No es suficiente definir una estrategia (que involucre meses o años) y ejecutarla ciegamente. Es necesario hacer un monitoreo constante (por ejemplo, trimestral) de los resultados que se están obteniendo, de la dinámica del mercado y de la situación organizacional. Con este monitoreo, es posible hacer ajustes graduales (o radicales) en la estrategia para que sea perfeccionada con el tiempo.
6. Falta de Capacidad o Aceptación del Equipo: “Nuestros empleados son nuestro activo más importante”… probablemente escuchas esto en todas las empresas, pero son pocas las que realmente actúan con esta mentalidad. Los líderes deben entender que su organización solamente será tan buena como sus empleados. Si ellos no tienen el conocimiento, la inteligencia y la visión necesarios para ejecutar la estrategia, esta seguramente fracasará.
















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