Así como personas, existen empresas con diferentes tipos de personalidades. Claro, al final todas buscan el mismo objetivo: ganancias. Entretanto, de la misma forma que los seres humanos buscan su “ganancia” por caminos diferentes, las empresas adoptan formas diferentes de ejercer sus actividades… y algunas eventualmente se vuelven “malignas”.
Una empresa maligna es aquella que busca realizar sus objetivos usando métodos anti-éticos en la competencia, dejando de pagar impuestos, sofocando los proveedores y engañando clientes. Pocas empresas nascen malignas, muchas veces se trata de un proceso gradual, en el cual sucesivos líderes adquieren prácticas equivocadas sin corregir el rumbo de la organización.
La revista CIO publicó un artículo interesante sobre el tema “Ocho Señales de que Maldad en Empresas de Alta Tecnología”. Estas señales también se aplican claramente a empresas en otros sectores, por lo tanto voy a reproducirlas aquí con pequeñas adaptaciones.
Recuerda que si tu empresa tiene algunas de estas señales, no quiere decir automáticamente que es una empresa maligna… solamente debe ser un alerta para que el liderazgo tome las acciones correctivas necesarias.
1) La arrogancia es dominante. Empresas arrogantes creen que están sobre todo y todos, y por lo tanto toman acciones que (en su visión) otras empresas no podrían tomar. Esto muchas veces sucede cuando el crecimiento viene de forma rápida y con relativa facilidad (por ejemplo con un producto extremamente bien sucedido).
2) Para que yo gane, tú debes perder. Los líderes de la empresa no creen en una negociación gana-gana. Ellos solamente están satisfechos cuando la otra parte (proveedores, clientes o la competencia) están en una situación en la cual solamente saldrán perdiendo.
3) La empresa compite más en la justicia que en el mercado. Empresas con un gran número de pendencias judiciales seguramente están haciendo algo equivocado. Muchas veces la situación es causada por terceros, pero cuando la preocupación legal se vuelve al regla y no la excepción, hay que hacer cambios.
4) La empresa no se una a alianzas, las fuerza. Esto no quiere decir necesariamente decir que la empresa es maligna. Entretanto, cuando ella evita participar de alianzas existentes para forzar nuevos grupos con que sigan sus ideas, esto puede ser una indicación de que lo que ella quiere está arriba de los intereses del mercado.
5) La empresa ignora los clientes y se curva a la bolsa de valores. Una empresa crece porque sus clientes están satisfechos y continúan comprando sus productos y servicios. Desafortunadamente, algunos líderes se distancian tanto de la realidad de la empresa que piensan solamente en su valor en la bolsa y en las ganancias de corto plazo de los accionistas, aún cuando esta destruye la relación y buena imagen desarrolladas con los clientes.
6) Hay una neurosis de que todos roban a la empresa. Los líderes pierden el contacto con el equipo y las operaciones, y pasan a creer que todos se aprovechan de la empresa. Así, empiezan a crear burocracia y dificultades legales para todos, “protegiéndose” por todos lados y causando una fuerte caída de productividad y de agilidad en los negocios. Solamente los abogados ganan con la situación.
7) La empresa está llena de secretos y rodeada por rumores. Empresas modernas tienen canales de comunicación abiertos con todos los involucrados en sus actividades. Empresas “malignas” están siempre escondiendo todo de todos, como si cada acción fuera secreto de estado. Esta falta de confianza genera un sentimiento negativo contra la empresa en todos los aspectos.
8) La empresa se volvió demasiado grandiosa para el público en general. Los líderes se vuelven estrellas pop. El rápido crecimiento pone a la empresa en el centro de los medios de comunicación y las ganancias generan fortunas para los fundadores y accionistas. Claro, por si solo esto no es nada malo… pero muchas veces es el primer paso para todas las señales anteriores.



Aunque en dos de los puntos casí identifiqué algunos aspectos flacos de la empresa en la que trabajo. Afortunadamente puedo asegurar que mi empresa no es maligna…De hecho, he trabajado en varias multinacionales y me he quedado definitivamente en esta, debido a que he encontrado muchas de las características que siempre había buscado en una empresa. Aquí encuentro señales opuestas y diametralmente positivas a las malignas mencionadas en este post. Casi que me siento aliviado por decirlo. Buen post, voy a hacer copy & paste para utilizar estas señales negativas y reconvertirlas en contraste en alguna presentación gerencial futura…¡Con tu permiso claro está!
Aunque no considero que mi lugar de trabajo sea maligno, si que veo algunas de las señales que mencionas en el post. Especialmente en la última etapa en la que las cosas no están yendo todo lo bien que se esperaba.
Supongo que alguien habrá pensado que a grandes males grandes remedios y se ha cambiado la manera de actuar y no sé hasta que punto ha sido correcto.
Un saludo.